El vínculo entre los videojuegos y el alivio del estrés

 El vínculo entre los videojuegos y el alivio del estrés

Por Elizabeth Scott, Doctora en Filosofía 


Mucho se ha escrito sobre los videojuegos, y mucho de ello es negativo. Hemos temido que los videojuegos estén haciendo que nuestros hijos sean menos sociables y más violentos, y que todos estemos más estresados. Se han realizado importantes investigaciones sobre el tema y han surgido algunas buenas noticias: ¡los videojuegos pueden ser realmente buenos para nuestros niveles de estrés! 


Investigación sobre la conexión entre el juego y el estrés

La mayoría de los jugadores informan que jugar videojuegos, incluso juegos violentos, es una forma de aliviar el estrés y disfrutar jugando con amigos.


Sin embargo, gran parte de la investigación realizada sobre los videojuegos parte de la presunción de que los juegos son estresantes o incluso psicológicamente dañinos. Si bien esta no es toda la historia, hay algunas pruebas que respaldan esta suposición.


Algunos estudios muestran que una situación estresante en el juego lleva a los jugadores a experimentar una reacción de estrés en la vida real. Otros estudios han encontrado que cuando las personas juegan juegos violentos, es más probable que actúen de manera agresiva en escenarios de laboratorio. Por ejemplo, los jugadores que jugaron juegos violentos durante 20 minutos tenían más probabilidades de hacer un ruido fuerte a otro sujeto cuando tenían la oportunidad, lo que se consideró una indicación de agresión. 1


Otro estudio encontró que los adolescentes que jugaban juegos violentos experimentaron aumentos mínimos en los sentimientos de agresión, aunque los aumentos eran apenas detectables; las adolescentes experimentaron un ligero aumento en el estrés . 2


Lo que muestran las investigaciones sobre cómo los videojuegos ayudan a aliviar el estrés

'Neuroaumentación' un cambio tan rotundo que modificará la especie humana.

 

RAFAEL YUSTE

NEUROBIÓLOGO

"La ciencia ya lee tu cerebro, pronto desvelará hasta tu subconsciente"

 

La tecnología pronto va a aumentar las capacidades de tu cerebro. Se llama 'neuroaumentación' y significará un cambio tan rotundo que modificará la especie humana. Hablamos con el neurobiólogo que convenció a Barack Obama para que se cartografiara nuestra mente: el proyecto Brain. Rafael Yuste es español, trabaja en Nueva York y está muy preocupado.

 

Si algún día la humanidad consigue tener un mapa del cerebro, como ya tiene el del genoma, será gracias a Rafael Yuste, el neurobiólogo que convenció a Obama para impulsar un programa de 15 años en el que participan 500 laboratorios y miles de científicos. Es el proyecto Brain, que tiene como objetivo cartografiar ese cosmos de 80.000 millones de neuronas que pesa un kilo y medio y cabe en un jarrón, pero que continúa siendo el misterio más insondable de la existencia humana.

 

Yuste, catedrático de la Universidad de Columbia (Nueva York), compagina sus investigaciones con otra iniciativa descomunal: la de incluir los neuroderechos en la Carta de las Naciones Unidas. Ya ha conseguido la complicidad de António Guterres, secretario general de la ONU, y corteja a la Casa Blanca y al Capitolio. En octubre, Chile se convirtió en el primer país del mundo que garantiza constitucionalmente la protección del cerebro.

 

XLSemanal. ¿Qué quieren proteger exactamente?

 

Rafael Yuste. La actividad y los datos del cerebro. Igual que ahora todo el mundo tiene móvil, la siguiente revolución serán los dispositivos cerebrales. No solo electrodos o implantes, hay mucha tecnología no invasiva, como gafas, diademas, pulseras y cascos que se conectarán al cerebro. No deben venderse como electrónica de consumo.

 

 

XL. ¿Y qué hay que hacer?

 

R.Y. Deberían considerarse como aparatos médicos. De este modo, se aplicaría la misma legislación que regula los medicamentos y necesitarán la aprobación de las autoridades sanitarias.

 

XL. Usted también propone la revisión del juramento hipocrático, ¿por qué?

 

R.Y. Porque hay que actualizarlo. Tendríamos una doble garantía. Desde arriba, los gobiernos deben velar por los neuroderechos. Y, desde abajo, médicos investigadores e ingenieros se comprometerían a aplicar solo la tecnología que sea beneficiosa, justa y digna para el ser humano.

 

"Hay que evitar que la humanidad se fracture en dos: Los que tienen sus capacidades mentales aumentadas y los que no. La mejora deberá hacerse como los trasplantes, de manera transparente"

XL. Hay mucha buena tecnología que se basa en la comunicación entre máquinas y cerebro: implantes cocleares, retinas artificiales, exoesqueletos, brazos biónicos... Pero también hay mucha preocupación por la capacidad de la tecnología para manipularnos.

 

R.Y. Estamos en un momento decisivo de la historia de la humanidad, incluso como especie. Lo que podemos hacer con un ratón hoy lo haremos en diez años con personas. Registrar la actividad cerebral ya es factible. Y pronto también podremos influir en esa actividad e incluso cambiarla. Eso nos va a llevar al mejoramiento mental y cognitivo de la especie humana. Es inevitable. En unos años utilizaremos interfaces cerebro-computadora que nos permitirán escribir con el pensamiento, conectarnos a Internet directamente... Esto va a cambiar la especie humana.

 

 

XL. ¿Usted cree?

 

R.Y. Estoy convencido. Hay que definir cuanto antes qué tipo de ser humano queremos ser y dejarlo por escrito en la Declaración Universal de Derechos Humanos, que es un documento sobre el que la mayor parte de las personas del planeta estamos de acuerdo. Se redactó en 1948 y no se ha tocado desde entonces, pero es el momento de ponerla al día. Hay que ser valientes para dar un paso adelante y entrar en este nuevo mundo sabiendo lo que queremos.

 

XL. ¿Y qué pasa si yo quiero seguir siendo un humano 'estándar', normal y corriente?

 

R.Y. Hay que evitar la fractura de la humanidad en dos tipos de seres: los que tienen acceso a la tecnología de realidad aumentada y los que no. Y ahí es donde el modelo médico viene de perlas. Sería igual que una persona que quiere un trasplante. Lo siento, pero tiene que esperar. Da igual si tiene mucho dinero. La asignación de órganos la deciden los comités éticos en función de la lista de espera, la máxima necesidad... No según la opinión del paciente. Y es una de las partes más estrictamente reguladas de la medicina porque son decisiones de vida o muerte.

 

"Las gafas, las pulseras y los cascos que se conectan al cerebro no deben venderse como electrónica de consumo, sino como aparatos médicos; con la aprobación de las autoridades sanitarias"

XL. ¿Propone un modelo similar con la neuroaumentación?

 

R.Y. Exacto. Que se establezcan unos comités y decidan las reglas. Y que participen no solo los médicos, sino los expertos en ética, los ingenieros, los ciudadanos... Lo lógico es que los primeros en la lista sean los pacientes que lo necesitan por su deterioro cognitivo a causa de la edad, por accidentes cerebrovasculares, por traumatismos, por problemas genéticos que acarrean una discapacidad mental... Pero un día habrá que decidir también qué hacemos con el resto de la población. Y debe hacerse de una manera transparente, informada y democrática.

 

XL. ¿Corren el riesgo los que no quieran o no puedan ser mejorados de convertirse en los 'neandertales' de esa nueva especie de Homo sapiens optimizado?

 

R.Y. Supongo que puede suceder algo parecido a lo que está ocurriendo ahora con las vacunas. Hay gente que no se quiere vacunar, a pesar del riesgo de contagiarse y morir. No puedes forzar a la gente a hacer lo que no quiera, pero los que renuncien a las tecnologías que aumentan la capacidad del ser humano deben ser conscientes de que pueden tener un déficit cognitivo en comparación con el resto. Otra manera de imaginarlo es la brecha digital. Ahora mismo hay una gran diferencia entre los que tienen acceso a lo digital y los que no, aunque no sean dos especies distintas. Pero hay seres humanos que están conectados y otros que no, y empieza a ser cada vez más grande la diferencia en el trabajo, en los contactos sociales... Ya hay cuestiones básicas, como ir al médico o al banco, en que te empiezas a quedar atrás si no puedes hacerlo on-line. Esta brecha digital puede ampliarse de una manera brutal con las neurotecnologías de aumentación.

 

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Todo un cerebro. El neurobiólogo español Rafael Yuste, de 58 años, en su laboratorio de la Universidad de Columbia (Nueva York). Estudió Medicina en la Autónoma de Madrid y se doctoró en la Universidad Rockefeller, en Estados Unidos, donde ya se orientó hacia la investigación del cerebro.

XL. En su famoso artículo de Nature de 2018, que sirvió para presentar internacionalmente los neuroderechos, considera que el principio básico es preservar la identidad de la persona. ¿Realmente está en peligro algo tan fundamental?

 

R.Y. Ya estamos manipulando la identidad en experimentos con animales. Generamos arbitrariamente cambios en su comportamiento. Podemos manejar a los ratones en el laboratorio como si fueran marionetas estimulando unas células de la corteza cerebral u otras. Esto no lo hacemos por jugar, sino por saber cómo funciona el cerebro y qué podemos aprender para reestructurar los circuitos neuronales de enfermos mentales y neurológicos.

 

XL. ¿Y con personas?

 

R.Y. Estamos en los primeros estadios de la revolución neurotecnológica, pero en todo el mundo ya se utiliza la estimulación cerebral profunda, sobre todo en pacientes de párkinson, depresión, bipolares... Se les pone un electrodo en el cerebro conectado con un cable, lo que se conoce como un 'marcapasos cerebral'. Y se estimulan zonas del cerebro para aliviarles el temblor o los episodios depresivos que pueden llevar al suicidio. Hay evidencias de que a algunos pacientes a los que se les coloca el electrodo en el sitio equivocado o se les estimula más de lo debido les cambia la personalidad. Incluso se han dado unas cuantas anécdotas...

 

"No puedes forzar a la gente, pero los que renuncien a aumentar su capacidad mental con las tecnologías deben saber que pueden tener un déficit cognitivo en comparación con el resto"

XL. Cuente alguna.

 

R.Y. A veces los familiares del paciente van al médico y le preguntan qué le están haciendo al abuelo, porque cada vez que se enciende el dispositivo se convierte en otra persona. Y hay casos muy complicados en que al paciente le gusta más su nuevo yo. Tenga en cuenta que la conciencia del yo, la identidad personal, está generada por el cerebro. Si no proteges el yo, ¿para qué sirven el resto de los derechos humanos? Pero el problema es todavía más grave.

 

XL. ¿A qué se refiere?

 

R.Y. A que hemos hecho un análisis comparativo de todos los derechos humanos existentes, incluyendo la Declaración Universal, los convenios internacionales, todas las comisiones de la ONU de las últimas décadas. Y no hay ninguno que proteja la identidad personal. Es algo que dábamos por hecho. Pero ahora se le puede cambiar la personalidad a un ser humano y no hay ninguna ley a la que pueda acogerse.

Un proyecto para el cerebro. Mapear la actividad de todo el cerebro humano, neurona a neurona (hay 86.000 millones), y detallar cómo forman sus circuitos. Esta es la idea que Rafael Yuste y George Church, genetista de la Universidad de Harvard, plantearon hace ya una década. No cayó en saco roto. En 2013, dos años después, Barack Obama anunciaba el arranque del Proyecto BRAIN (acrónimo inglés de Proyecto de Investigación del Cerebro mediante la mejora de Neurotecnologías Innovadoras), el mayor esfuerzo científico hasta la fecha para entender cómo funciona nuestro cerebro.

XL. Hablemos de lo que está por venir... ¿Nos comunicaremos telepáticamente?

 

R.Y. Ya se ha conectado el cerebro de varios animales. Y se puede coordinar a nivel neurológico a varias personas para la realización de una tarea común. No es una fusión de mentes, pero es el comienzo.

XL. ¿Cuánto falta para que seamos capaces de leer el pensamiento?

R.Y. Ya lo hacemos. La neurotecnología utiliza métodos ópticos, eléctricos, magnéticos, acústicos, informáticos y químicos para hacer dos cosas: una es registrar la actividad cerebral. Y la otra es cambiarla. Cuando estudias un idioma extranjero, es más fácil aprender a leer que a escribir. Con el cerebro pasa algo parecido: es más fácil descifrar lo que pasa dentro de tu cabeza que manipularte. Las tecnologías de lectura de la actividad cerebral van por delante como diez años. En los animales ya podemos hacer las dos cosas, pero en humanos estamos empezando a leer el pensamiento.

"No hay ningún derecho humano que proteja el yo. Lo dábamos por hecho. Ahora que se puede cambiar la personalidad, no hay ley a la que puedas acogerte"

XL. ¿Qué se puede hacer ya concretamente?

R.Y. Si utilizas tecnología invasiva, con dispositivos insertados en el cerebro, mis colegas de Stanford ya son capaces de descifrar lo que piensa una persona que ha perdido el habla y transcribirlo con un 95 por ciento de precisión a un ritmo de cien palabras por minuto.

XL. ¿Y con tecnologías no invasivas?

R.Y. En Berkeley llevan más de diez años utilizando la resonancia magnética funcional. Son unos grandes tubos con imanes donde metes al paciente y puedes registrar la actividad cerebral de una manera indirecta. No ves las neuronas que se disparan, pero mides el flujo sanguíneo y el nivel de oxígeno en las distintas regiones cerebrales. Por ejemplo, le enseñas a una persona una imagen y ves qué parte del cerebro se activa. Así vas obteniendo un mapa mental asociado a una especie de diccionario. Y con esas herramientas tú le dices al sujeto que piense en algo y puedes descifrarlo de una manera cada vez más precisa.

XL. Pero estos escáneres están en los hospitales, no es algo que puedas hacer en casa 

R.Y. Ahora sí. Este mismo año, una compañía de California ha lanzado al mercado el primer escáner cerebral portátil. Es un casco que incorpora sensores de luz infrarroja. Lo he probado y funciona muy bien. Con estos escáneres y algoritmos de inteligencia artificial se abren las puertas a la posibilidad de que cualquiera pueda leer lo que te pasa por la cabeza. Por eso es tan urgente proteger la privacidad mental. Es una línea roja que no debemos cruzar. Tú te defines por tus pensamientos, tus memorias, tus emociones... y, además, por el subconsciente, que también queda expuesto. Se podrá leer incluso aquello que ni siquiera tú conoces de ti mismo porque lo tienes guardado por debajo del umbral de la conciencia. Una cosa es hacerlo por una cuestión médica o de investigación, pero no debe hacerse a la ligera.

"Este mismo año, una compañía de California ha lanzado al mercado el primer escáner cerebral portátil. Con estos escáneres e Inteligencia Artificial se abren las puertas a que cualquiera pueda leer lo que te pasa por la cabeza"

XL. No quiero imaginar una herramienta semejante en manos de un gobierno autoritario...

R.Y. Por eso es tan importante abordar este problema no como una regulación de una tecnología más. Ya hemos visto que esa estrategia ha fracasado estrepitosamente a la hora de regular Internet. Esto es un problema tan serio como puede ser la tortura. El secretario general de la ONU, António Guterres, se ha involucrado, pero es un largo camino... Tener un convenio internacional significa que, si un gobierno o una empresa lo rompe, hay consecuencias serias, penales incluso, igual que ocurre ahora si rompes el convenio sobre energía nuclear.

XL. Pero ese control, en la práctica, es difícil. Una universidad está obligada a ser transparente, ¿pero una compañía que trabaje para un ejército?

R.Y. Ya. En nuestra fundación (NeuroRights Foundation) hemos analizado 21 productos comerciales neurológicos. Pues bien, en las condiciones del contrato de todos ellos se especifica que los datos que obtenga el dispositivo pertenecen a la compañía, no al usuario. Y pueden hacer lo que quieran, analizarlos, venderlos... Encima, si quieres acceder a los datos que han obtenido de tu cerebro, tienes que pagar. Los escáneres portátiles y otros dispositivos van a inundar el mercado. Y es cuestión de tiempo que alguien quiera aprovecharse. La sociedad está totalmente desprevenida. El cerebro no debe tocarse por fines comerciales.

Estas empresas ya viven en el metaverso de Zuckerberg

El Meta sueño prevé empresas enteras que operan en un mundo virtual. Muchos hicieron el cambio hace años, con resultados mixtos.

METAVERSO DE FACEBOOK, O El metaverso de Meta no solo se promociona como una mejor versión de Internet, sino que se lo considera una mejor versión de la realidad. Al parecer, " socializaremos, aprenderemos, colaboraremos y jugaremos " en un espacio virtual 3D interconectado que el cofundador y director ejecutivo de Facebook, Mark Zuckerberg, describe como una " Internet incorporada ". Este espacio, afirma Zuckerberg, no será creado por una sola empresa, sino por una red de creadores y desarrolladores. Primer problema: el 91 por ciento de los desarrolladores de software son hombres. Segundo problema: has estado viviendo en una versión del metaverso durante años y, habiendo asumido el control de los videojuegos, ahora viene para el mundo del trabajo.

Metaverso de Facebook: psicólogos advierten sobre brote de psicosis

Los psicólogos creen que el metaverso de Facebook podría tener un impacto devastador en las personas con trastornos mentales relacionados con la psicosis y la esquizotipia.

El innovador tecnológico multimillonario Mark Zuckerberg desveló el metaverso de Facebook en un discurso de inmersión en el que, por primera vez, pudimos vislumbrar el futuro de la tecnología social .

En algún lugar de los próximos años, Internet ya no existirá dentro de los límites de la resolución de pantalla de nuestros dispositivos electrónicos. Como dijo Zuckerberg, las redes sociales se transformarán en realidad virtual y nosotros, los usuarios, tendremos los medios para entrar y salir de este entorno surrealista.

Inteligencia artificial en psicología: 5 ejemplos revolucionarios

 Inteligencia artificial en psicología: 5 ejemplos revolucionarios

             Jeremy Sutton, Ph.D.

 El primer chatbot, ELIZA , fue creado por Joseph Weizenbaum del MIT ya en 1966.

El nombre de Eliza Doolittle de la obra de teatro Pygmalion de George Bernard Shaw , este software conversacional temprano imitaba a un psicoterapeuta (Weizenbaum, 1976; Mullins, 2005).

Si bien su inteligencia era limitada, simplemente reformulando las frases de los pacientes como preguntas, Eliza demostró ser increíblemente convincente.

Su guión más famoso, DOCTOR, simula con éxito al reconocido psicólogo Carl Rogers (ELIZA, sf).

Paciente: Soy infeliz.

ELIZA: ¿Puede explicar qué le hizo infeliz?

En ese momento, fue el siguiente paso en un viaje mucho más largo hacia el software inteligente y la inteligencia artificial (IA).

Este artículo explora los desarrollos recientes de la IA en psicología y su potencial futuro.

Antes de continuar, pensamos que le gustaría descargar nuestros tres ejercicios de psicología positiva de forma gratuita . Estos ejercicios basados en la ciencia explorarán los aspectos fundamentales de la psicología positiva, incluidas las fortalezas, los valores y la autocompasión, y le brindarán las herramientas para mejorar el bienestar de sus clientes, estudiantes o empleados.

Este artículo contiene:

             El papel de la inteligencia artificial en psicología

             5 ejemplos de uso de la IA en psicología

             Cómo utilizar la IA para pruebas psicológicas

             Uso de la inteligencia artificial en psicología cognitiva

             Las 5 mejores aplicaciones de psicología basadas en inteligencia artificial

             5 Grados en Inteligencia Artificial y Psicología

             Recursos relevantes de PositivePsychology.com

             Un mensaje para llevar a casa

             Referencias

El papel de la inteligencia artificial en psicología

Nuevas tecnologías aplicadas a la psicología

 Las tecnologías que transformarán la psicología clínica


https://www.psyciencia.com/las-nuevas-tecnologias-que-transformaran-la-psicologia/


Aunque pueda parecer una verdad de Perogrullo, el sufrimiento es una experiencia constitutiva de la existencia humana. En rigor, el sufrimiento es tan antiguo como la humanidad misma. Millones de personas sufren cotidianamente intentando hacer frente a los obstáculos a los que se enfrentan para llevar adelante sus respectivos planes de vida.


Pero… ¿Qué se ha hecho a lo largo de la historia para aliviar el sufrimiento humano? Desde tiempos remotos, distintas propuestas religiosas, filosóficas e incluso innumerables intentos legos han propuesto distintos caminos para abordar los problemas a los que las personas se enfrentan para organizar la realidad de forma coherente, mejorar de este modo la experiencia de control y reducir como corolario el malestar subjetivo.


Sin embargo, ha sido el enfoque científico el que ha logrado examinar de modo sistemático las causas, formas y manifestaciones de las disfunciones mentales (psicopatología), generar instrumentos para medir lo más objetivamente posible (dentro de sus limitaciones) los estados mentales (evaluación) y finalmente producir un vasto conjunto de herramientas para intervenir y mejorar la calidad de vida de las personas que sufren (por ejemplo, la psicoterapia).



En particular, en el siglo pasado hemos experimentado el surgimiento de ciento de propuestas que mostraron (hasta cierto punto) ser eficaces para el tratamiento de distintos trastornos mentales. Miles de artículos, libros y manuales recopilan la evidencia disponible, con una creencia cada vez más generalizada de que la psicología clínica y en particular la psicoterapia posee herramientas para resolver situaciones muy diversas que provocan un alto nivel de sufrimiento y malestar subjetivo.


Pero no todo lo que brilla es oro. A pesar de los indiscutibles avances que ha tenido la psicología clínica como disciplina, está lejos de ser una panacea. La prevalencia de los trastornos mentales sigue en aumento, con algunas condiciones, como la depresión, que continúan en franco aumento. Aunque la cantidad de estudios se hayan multiplicado, no es análogo el entendimiento que se posee respecto de las distintas condiciones clínicas, los modos de evaluarlos y como consecuencia los modos de intervención.


Y aunque se disponga de una plétora de tratamientos que demuestran ser eficaces, se sabe muy poco acerca de cómo funcionan estos tratamientos, lo que en muchos casos significa que no es posible saber exactamente qué deben hacer los terapeutas para ayudar a sus pacientes.



En otros casos, la investigación es más concluyente y, por lo tanto, es más claro cómo proceder. Sin embargo, existen también problemas de diseminación para los cuales el conocimiento disponible no puede aplicarse adecuadamente en contextos naturales como hospitales, centros de atención primaria, consultorios privados, etc. El hecho de que exista una brecha entre la investigación y la práctica no algo nuevo.


Son herramientas que permitirían maximizar la calidad de las intervenciones en todas las dimensiones intervinientes del fenómeno clínico


Ahora bien, si uno piensa una imagen asociada con palabras como “psicoterapia”, “tratamiento psicológico” o “psicología clínica”, ¿cuál viene a la mente? Lo más probable es que algo como esto:


Un terapeuta y un paciente, uno frente al otro, en una disposición dialógica.



En 2011, dos conocidos psicólogos estadounidenses (Alan Kazdin y Stacey Blase) publicaron un artículo titulado Rebooting Psychotherapy Research and Practice to Reduce the Burden of Mental Illness. Su argumento central es que sí bien la idea clásica de la diada terapeuta-paciente puede ser la modalidad más eficaz y la más aceptada por los pacientes, es necesario incorporar otros modos de actuación para poder alcanzar personas que no tienen acceso a ningún tipo de tratamiento psicoterapéutico. Para ello, plantean la potencialidad de las nuevas tecnologías, fundamentalmente a través de los teléfonos móviles e Internet.


En efecto, en los últimos años se han desarrollado un conjunto diverso de tecnologías que han comenzado a ser testeadas y utilizadas en el terreno clínico y que prometen modificar estructuralmente el modo en el que se llevan a cabo los tratamientos terapéuticos. Pero además, los distintos desarrollos tecnológicos, en caso de logar que se articulen adecuadamente en la práctica clínica, son herramientas que permitirían maximizar la calidad de las intervenciones en todas las dimensiones intervinientes del fenómeno clínico: maximización de los resultados, de la relación costo-beneficio, del cuidado de terapeutas, etcétera.


Es necesario incorporar otros modos de actuación para poder alcanzar personas que no tienen acceso a ningún tipo de tratamiento psicoterapéutico


A continuación, se presentan cinco puntos que pueden ser particularmente potenciados a través de la integración de diversos desarrollos tecnológicos:



Personalización de los tratamientos

La toma de decisiones clínicas debería realizarse, idealmente, en función de los perfiles individuales de los pacientes. Históricamente esto ha constituido una fuente de gran controversia dado que el patrón de oro (gold standard) de los tratamientos psicológicos han sido los Ensayos Controlados Aleatorizados (ECA), llevados a cabo en ámbitos experimentales y por lo tanto manipulando las variables tanto como sea posible.


Este enfoque, principalmente derivado de la medicina, ha generado fuertes controversias como diseño para probar la efectividad de la psicoterapia. Principalmente, se argumenta que los resultados obtenidos de los ECA arrojan como resultado la eficacia en grupos muy específicos que luego poco tienen que ver con las poblaciones que efectivamente consultan en contextos clínicos reales. Además, dada la cuestionada validez de las categorías diagnósticas clásicas, la supuesta utilidad de un tratamiento para un trastorno específico se vuelve incierta en tanto personas que son diagnosticadas con una misma etiqueta pueden divergir en innumerables variables clínicas y sociodemográficas que son determinantes para el curso de un tratamiento.


En otras palabras, dos personas diagnosticadas con el mismo trastorno pueden compartir algunas características sintomáticas, pero pueden diferir marcadamente en la etiología, la fenomenología y las conductas disfuncionales. Además, e igualmente importante, las necesidades clínicas cotidianas vuelven inviable poder adherirse a lo que los protocolos de intervención estipulan que se debe realizar. Esto ha derivado en el desarrollo de guías clínicas para trastornos específicos que no son adecuadas para lidiar con las situaciones que presentan los pacientes. La investigación ha mostrado que los terapeutas suelen apelar a la intuición y la experiencia clínica para adaptar esas reglas generales obtenidas en el laboratorio a los casos singulares que se presentan en la práctica, y por lo tanto los enjundiosos esfuerzos de los investigadores quedan muchas veces destinados a la mera endogamia científica.



Recolección masiva de datos, sumado a los desarrollos estadísticos vinculados con la minería de datos, promete ayudar a proporcionar datos clínicos relevantes e intervenciones más personalizadas


Además de que es necesario repensar el modo en que se realiza la práctica clínica de un modo desarticulado entre investigadores y clínicos, existen diversos desarrollos tecnológicos que prometen colaborar a mejorar la articulación entre ciencia y práctica. Actualmente, hay 2.32 billones de personas en el mundo que usan teléfonos inteligentes (smartphones). De esta forma, por ejemplo, los desarrollos de biosensores o de evaluación ecológica momentánea (EMA por sus siglas en inglés), también conocidos como métodos de muestreo experiencial, diarios electrónicos o evaluación ambulatoria, pueden permitir la recopilación de una gran cantidad de datos con mayor representatividad de lo que le ocurre a las personas en su vida real y que a su vez pueden analizarse mediante nuevos métodos estadísticos. Este tipo de recolección masiva de datos, sumado a los desarrollos estadísticos vinculados con la minería de datos, promete ayudar a proporcionar datos clínicos relevantes e intervenciones más personalizadas.

¿Qué tan buena es la terapia cognitivo-conductual basada en Internet (iCBT)?

Sinopsis: La terapia cognitivo-conductual basada en Internet (iCBT) es una versión computarizada de la terapia cognitivo-conductual (CBT) que se ofrece a través de Internet. Este artículo aborda las preguntas difíciles que tienen los críticos sobre iCBT, la investigación que respalda su beneficio, el impacto que puede tener en las comunidades y quiénes pueden beneficiarse del tratamiento.


POR LEN LANTZ, MD 


Descargo de responsabilidad: Sí, soy médico, pero no soy su médico y este artículo no crea una relación médico-paciente. Este artículo tiene fines educativos y no debe considerarse un consejo médico. Debe consultar con su médico antes de confiar en esta información. Esta publicación también contiene enlaces de afiliados. Haga clic en este ENLACE para obtener el descargo de responsabilidad completo.


¿QUÉ ES CBT?

La terapia cognitivo-conductual (TCC) es posiblemente una de las formas más efectivas de psicoterapia cara a cara. Tiene un límite de tiempo, se centra en el desarrollo de habilidades y trabaja para reequilibrar los pensamientos. La mayoría de las veces que una persona experimenta una emoción, como la felicidad o la ansiedad, un pensamiento precedió y desencadenó la emoción. Las emociones crónicas no deseadas que son desproporcionadas con las situaciones generalmente son causadas por pensamientos desequilibrados recurrentes. La TCC trabaja para reequilibrar o reemplazar los pensamientos desequilibrados y da como resultado que una persona tenga respuestas emocionales que estén más en sintonía con las circunstancias de su vida. Esto a menudo conduce a una reducción sustancial de la tristeza, la ansiedad y la ira excesivas. Para obtener más información sobre la TCC, consulte mi artículo, “ Terapia cognitivo-conductual (TCC): ¿la terapia más eficaz? ”.


¿QUÉ ES ICBT?

Los investigadores han estado buscando formas de utilizar las primeras computadoras de acceso limitado para ayudar en las terapias conductuales desde la década de 1980 (Burnett, et al. Journal of Consulting and Clinical Psychology . 1985; Baer L, et al. Journal of Behavior Therapy and Experimental Psychiatry.. 1988). Según el Dr. John Greist, quien comenzó a investigar la TCC basada en computadora en 1981, el liderazgo psiquiátrico nacional inicialmente se resistió a los investigadores que estudiaban la TCC basada en computadora. El Dr. Greist, uno de los autores del estudio Thrive que se describe a continuación, informó que “el programa original de terapia cognitiva conductual administrada por mini computadora (cCBT) de Paulette Selmi se estudió en un ECA de 1983 y tuvo un tamaño de efecto grande (1.37) equivalente a la de un médico excelente (1,26) en comparación con un control en lista de espera. El resultado fue tan resistido por los revisores psicoanalíticos del American Journal of Psychiatry que no se publicó allí hasta 1990 [Selmi, et al. Revista estadounidense de psiquiatría . 1990], después de que se hubieran retirado o muerto suficientes revisores ".


A medida que Internet se ha expandido, estas costosas terapias basadas en computadora han dado paso a la Terapia cognitivo-conductual basada en Internet (iCBT) de bajo costo, como un medio para aumentar la accesibilidad a las terapias asistidas por computadora y reducir los costos. Existen diferentes formas de iCBT que utilizan las mismas estrategias que la TCC convencional y pueden implicar la interacción con un terapeuta capacitado o ser completamente automatizadas. iCBT puede involucrar muchas actividades, como ver videos, leer sobre estrategias útiles, hacer ejercicios de equilibrio de pensamientos, participar en actividades para reducir el estrés y hacer un seguimiento del progreso.


¿EL OBJETIVO DE ICBT ES REEMPLAZAR A LOS TERAPEUTAS?

No. El iCBT está destinado a complementar, respaldar y aumentar la CBT de alta calidad disponible. Desafortunadamente, muchas personas que desean y podrían recibir ayuda de la TCC no pueden encontrarla en sus comunidades, asistir a sesiones de terapia cuando los terapeutas están disponibles o pagar el costo de la terapia. Sin embargo, vale la pena considerar dónde las psicoterapias basadas en Internet podrían dejar a los psicoterapeutas en el futuro. Con el surgimiento de la inteligencia artificial (IA), algunos han expresado su preocupación de que haya un movimiento para eliminar el componente humano de la psicoterapia y acelerar la humanidad hacia un futuro distópico computarizado o dominado por la IA. Las computadoras que reemplazan a los humanos es una preocupación legítima; sin embargo, un componente crítico de muchas formas de psicoterapia es la expresión de empatía (empatía humana) de los terapeutas hacia los pacientes. También es importante tener en cuenta que iCBT solo es posible debido a los enfoques más formulados que se encuentran en la terapia conductual y la terapia cognitivo-conductual. La terapia basada en Internet para otras formas de psicoterapia sería mucho más difícil de lograr.


Cuando se investiga la TCC, los terapeutas deben seguir un manual. Esto potencialmente restringe a los terapeutas a tal grado que podrían sentir que se han convertido en un robot para administrar la terapia. Muchos terapeutas que conozco que están altamente capacitados en TCC no usan un manual ni siguen los enfoques de manera rígida, sino que utilizan un enfoque que combina varias formas diferentes de psicoterapia basada en la evidencia. Puede ser muy difícil en algunas comunidades, especialmente en las más pequeñas, encontrar un terapeuta que esté dispuesto a seguir un protocolo de TCC puro en la terapia. Entonces, si la mayoría de los terapeutas no están abiertos a adherirse estrictamente a los protocolos de la TCC, ¿por qué no delegar ese trabajo en una computadora?


Aunque la IA se está volviendo cada vez más avanzada, los humanos casi siempre quieren y necesitan la ayuda de otros humanos cuando atraviesan tiempos difíciles. Por lo tanto, es más probable que las terapias basadas en Internet continúen complementando la fuerza laboral de psicoterapia existente en lugar de reemplazarla.


¿ES ICBT LA AUTOAYUDA, UNA INTERVENCIÓN TERAPÉUTICA O UNA PSICOTERAPIA?

El movimiento de autoayuda se remonta a más de 100 años hasta el escritor James Allen, mejor conocido por su libro As a Man Thinketh , y sus predecesores. Las intervenciones de autoayuda pueden o no estar basadas en la ciencia y rara vez han sido aprobadas en un proceso de investigación revisada por pares. Por ejemplo, Tony Robbins, un gurú de la autoayuda popular en la actualidad, tiene muchos productos de autoayuda. Si bien puede haber ayudado a muchas personas, lo que ofrece no se considera psicoterapia ni se considera una intervención terapéutica basada en la ciencia.


En contraste, varios investigadores basados ​​en la ciencia han desarrollado enfoques de psicoterapia basados ​​en evidencia y luego escribieron libros para el público en general sobre estos enfoques. Sus libros de autoayuda eran esencialmente una forma previa a Internet de hacer llegar sus ideas, estrategias y ejercicios útiles a las masas. A continuación se muestran algunos ejemplos de investigadores, sus enfoques de psicoterapia y sus libros para laicos.



Curiosamente, se ha encontrado en varios estudios que el libro Feeling Good del Dr. Burns tiene un impacto positivo significativo como biblioterapia (McKendree-Smith, et al. Journal of Clinical Psychology . 2003). Si bien la biblioterapia puede ser muy útil y podría llegar al nivel de convertirse en una intervención terapéutica basada en la ciencia, no se considera psicoterapia.


Entonces, ¿iCBT es una intervención terapéutica o de autoayuda? iCBT cae en una pequeña zona gris. Una computadora no reemplaza a un terapeuta. La iCBT ciertamente es terapéutica y puede considerarse un tratamiento o una intervención, pero sin el terapeuta humano, es difícil argumentar que es psicoterapia. Para realizar la psicoterapia, los terapeutas deben lograr una cantidad significativa de educación y capacitación y estar certificados y autorizados para brindar el tratamiento. iCBT sin terapeuta es un programa informático que sigue un protocolo. Al mismo tiempo, la eficacia de iCBT está mucho más probada científicamente que las estrategias típicas de autoayuda.


Con la gran cantidad de investigaciones que demuestran su eficacia, concluiría que iCBT se clasifica en algún lugar entre la psicoterapia y una intervención terapéutica basada en la ciencia. Con la participación de un terapeuta de CBT, los entusiastas podrían pensar fácilmente que iCBT es psicoterapia. Sin embargo, menos el elemento humano de un terapeuta CBT, los críticos podrían argumentar que iCBT es una intervención terapéutica basada en la ciencia, no una forma de psicoterapia. Como sea que lo llamemos, iCBT es útil para muchos que lo usan.


INVESTIGACIÓN SOBRE LA EFICACIA DE ICBT

Dado que es valioso aprender y practicar las estrategias de la CBT convencional, no debería sorprender que la iCBT también haya demostrado ayudar a muchas enfermedades. Existe una gran cantidad de artículos de investigación (Andrews, et al. Journal of Anxiety Disorders . 2018) que muestran la eficacia de iCBT con un terapeuta y / o iCBT autoguiado en las siguientes condiciones:


Trastornos de ansiedad: en una amplia revisión de 37 estudios sobre el uso de iCBT para los trastornos de ansiedad, se encontró que “se encontró que la iCBT era proporcional a la terapia cognitivo-conductual cara a cara, ya sea administrada individualmente o en formato grupal” (Mewton, et al. Investigación en psicología y manejo de la conducta.2014 )


Trastorno de estrés postraumático (PTSD) (Spence, et al. Journal of Affective Disorders.2014 )


Trastorno obsesivo-compulsivo (TOC) (Andersson, et al. Medicina psicológica . 2012)


Trastorno de pánico (Hedman, et al. Acta Psychiatrica Scandinavica . 2013)


Trastorno de ansiedad social (Alaoui, et al. Journal of Consulting and Clinical Psychology.2015 )


Trastorno de ansiedad generalizada (Hobbs, et al. Journal of Anxiety Disorders.2017 )


Fobia específica (Vigerland, et al. Terapia cognitivo-conductual . 2013)


Suicidalidad: un metanálisis de 2020 de iCBT mostró que "la ideación suicida se redujo significativamente en comparación con los controles después de la intervención en los 6 ensayos" y que "considerando su alta escalabilidad, las intervenciones de iCBT tienen el potencial de reducir la mortalidad por suicidio" (Büscher, et al. JAMA Red Abierta.2020).


Depresión: en un metanálisis de 13 estudios de iCBT autoguiado en comparación con controles, se descubrió que el tratamiento con iCBT es significativamente más eficaz para tratar la depresión (Karyotaki, et al. JAMA Psychiatry . 2017).


Insomnio: un metanálisis de 14 estudios encontró pruebas sólidas de que la iCBT para el insomnio (ICBT-i) es eficaz y duradera (Ye, et al. BMJ Open . 2016).


¿QUIÉN DICE QUE SE NECESITA ICBT?

No todas las personas que necesitan ayuda están interesadas o pueden participar en la CBT cara a cara. Existen varias barreras potenciales con la CBT cara a cara (ya sea en persona o por video) que se pueden abordar más fácilmente con iCBT:

El valor de iCBT se ha demostrado en el gran estado rural de Montana. Montana ha tenido una de las tasas de suicidio más altas de EE. UU. Durante décadas. Montana es un enorme estado fronterizo rural con una población de 1 millón de personas. Una de las estrategias que Montana ha estado investigando en el Centro de Investigación y Recuperación de Salud Mental (CMHRR) para reducir su alta tasa de suicidios es el uso de iCBT. Puede obtener más información sobre Thrive for Montana haciendo clic en este ENLACE (no tengo afiliaciones financieras con CMHRR, Thrive o Waypoint Health).


El estudio Thrive en Montana utilizó iCBT autoguiado sin contacto con el terapeuta y mostró mejoras sustanciales en 8 semanas en depresión, ansiedad, funcionamiento, resiliencia y pensamiento suicida, con beneficios a las 8 semanas que persisten o aumentan a los 12 meses de seguimiento (Schure , McCrory, Tuchscherer Franklin, Greist, Striegel Weissman. Revista de investigación médica en Internet . 2020). La magnitud de la mejora en la gravedad de los síntomas de depresión con Thrive fue el doble que la encontrada con los medicamentos antidepresivos en ensayos a corto plazo (Hengartner, et al. PLOS One . 2020). Los hallazgos de la investigación han sido tan sólidos que el estado de Montana, a través del Departamento de Salud y Servicios Humanos (DPHHS), actualmente está pagando para que los habitantes de Montana tengan acceso a Thrive iCBT de forma gratuita.! Creo que este es un gasto de dólares de los impuestos estatales muy sabio y de alto rendimiento.


UNA HISTORIA SOBRE CÓMO HACER ICBT EN LAS ZONAS RURALES DE AMÉRICA

“Joe” era un nativo americano de 39 años que vivía en su rancho en una nación indígena americana, lo que la gente suele llamar una reserva. Si bien la vida podía ser difícil en Indian Country, era su hogar y no quería vivir en ningún otro lugar. Había experimentado muchos altibajos en la vida y sentía que había luchado una y otra vez con la depresión desde un año después de la escuela secundaria cuando murió su madre. Su pérdida no solo lo golpeó con fuerza, sino que sintió que estaba solo al cuidar de sus familiares, varios de los cuales estaban luchando solo para sobrevivir.

Pasó por un divorcio el año pasado, y su depresión se apoderó tanto como cuando murió su madre, y no estaba mejorando. La semana pasada, habló con su médico de atención primaria en Indian Health Services (IHS), quien le dijo que podía reunirse con un terapeuta por video, y Joe se rió. "¡Vamos, Doc!" dijo: “No funcionará. Sabes que Internet apesta al Rez. Las velocidades más rápidas que tenemos están en la ciudad aquí e incluso eso es lento. Y me toma 40 minutos llegar aquí desde el rancho. Además, ¡tengo que trabajar! No desperdicio la luz del día ".

Joe pensó que tendría que darle más tiempo a su depresión para mejorar, pero anoche tuvo una crisis. Había pensado mucho en el suicidio durante el último año, pero anoche en realidad estaba planeando hacerlo. Debe haber surgido algún tipo de impulso de autoconservación porque, desesperado, llamó a su tía Sarah. Se acercó al rancho de inmediato, pero también llamó a la Policía Tribal. Le sorprendió que no le molestara que ella llamara a la policía. La policía tribal recomendó que un profesional de salud mental lo evaluara en la sala de emergencias, pero Joe se negó. Le preocupaba que pudiera ser hospitalizado y luego, ¿quién cuidaría de sus animales? Sarah se ofreció a quedarse en su casa con él toda la noche para asegurarse de que estuviera a salvo. Toda la situación le pareció un poco surrealista a Joe.

Antes de que la Policía Tribal se fuera, le pidieron que fuera a ver a su médico de atención primaria a la mañana siguiente y le entregaron una tarjeta de presentación con la dirección de un sitio web. El oficial dijo: “Joe, esta es una herramienta para lidiar con tu depresión. También puede ayudarlo con los pensamientos suicidas. Es como una terapia en línea sin el terapeuta, llamada iCBT, y puede trabajar a su propio ritmo. Funciona con velocidades lentas de Internet y es gratis porque la Tribu y el Estado lo pagan. Usted deberia comprobar esto."

Joe estaba un poco aturdido. Los policías fueron realmente agradables. Sarah fue de gran ayuda y pasó la noche en su casa para asegurarse de que él estuviera a salvo. Por la mañana, parecía que la crisis había terminado. Después de levantarse, preparó un café y encendió la computadora. Por lo que podía decir, el sitio web de iCBT parecía que iba a funcionar, a pesar de la baja velocidad de Internet en el rancho. Vio el primer video que, aunque tardó en descargarse, finalmente se reprodujo y le dio un poco de esperanza. Cuando fue a ver a su médico en IHS más tarde esa mañana, le mostró a su médico la tarjeta que recibió de la Policía Tribal y dijo: “Doc, tal vez pueda compartir esto con algunas de las personas que vea. Creo que podría funcionar para mí ".


CONSIDERANDO ICBT PARA USTED O UN SER QUERIDO


iCBT está ayudando a muchas personas en todo el país, especialmente a aquellas que tienen problemas para acceder a un terapeuta de CBT. Las personas que ya han recibido un curso de psicoterapia y desean mejorar sus habilidades pueden encontrarlo útil. iCBT también puede ayudar a hombres y mujeres que simplemente no están dispuestos a ir a terapia pero saben que necesitan ayuda. El costo es una barrera menor con iCBT y puede ayudar a las personas que actualmente no están conectadas con un terapeuta. Si los estilos tradicionales de terapia no son los adecuados o existen demasiados obstáculos para realizar la terapia tradicional, iCBT podría ser la solución correcta.


https://psychiatryresource.com/articles/internet-based-cognitive-behavioral-therapy-icbt

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